Recordando el debate presidencial España 2011

No voy a hablar sobre los argumentos de ayer, ni siquiera de quién ganó el debate. Voy a hablar de lo que pudo ser y no fue.

El debate de ayer fue observado con más atención que cualquiera de los anteriores en España. Miles de personas estaban analizando en sus cuentas de twitter lo que se decía y cómo se decía.
No les estaba gustando el debate. (Para otro día comentaremos el hecho de que a “nadie” le gustara el debate durante su desarrollo y al acabar dijeran que había sido un buen debate)

Vamos a ver una cosa, lo importante no es si gana Rubalcaba (por los puntos, dicen algunos) o si gana Rajoy. !!!Lo importante es si los que estamos en casa, los ciudadanos ganamos algo con el debate!!!  Lo importante es quién hace que el debate tenga sentido para nosotros.

¿Mientras que les escuchabas, te imaginaste siendo beneficiado o perjudicado por algo de lo que decían? ¿Hablaban de ti? ¿Hablaban de algo que le pasa (con detalles) a alguien que conozcas? ¿El debate respondió a alguna de tus preguntas? ¿Estás más tranquilo ahora? ¿Confías, aunque sea un poco, más en alguno de los dos candidatos? ¿Te emocionaste?

Hubo quienes pedían “algo de storytelling”… Así no funciona la cosa.
El storytelling no es buscar un momento adecuado para “soltar una historia”, consiste en !!Tener una historia que contar!!
Consiste en tener un plan, una visión que puede ser compartida.
Consiste en haberle puesto cara y dolor al paro. Cuando eso se lleva dentro, la historia sale y cautiva.
Así que no es que lo hicieran mal porque no utilizaran el storytelling, lo hicieron mal porque no tenían una historia que contarnos.

Lo mismo pasa con el uso de las anécdotas. Lo importante no es tener anécdotas para contar. Lo importante es que tengas tanto corazón, tanta vocación por los demás, que cuando te sucede algo con un elector te atrapa el corazón. Te lo atrapa tanto, que la anécdota, llena de matices, lucha por salir en el debate. Eso sí funciona.

Sólo había que responder a la pregunta: ¿Eres capaz de sacarnos de ésta? Y si es así, ¿cómo lo vas a hacer?

Y eso no se responde discutiendo con el de enfrente, dedicando las fuerzas al de enfrente, replicando al de enfrente.

Eso sólo se responde cuando por encima de todo, tu máxima prioridad mental y emocional son los que están en casa. Sólo así llegas.

 

Aún así, ayer todos éramos jueces. Y es que todos entendemos de debate. Exactamente igual que de cine, literatura o fútbol. Todos entendemos.

Así que en los análisis que hacemos hablamos de los gestos, de las miradas…

Como cuando estudiaba literatura en el colegio. Nos hacían analizar textos a chicos de 15 años. Búscábamos las figuras retóricas… y nos hacían aventurarnos a averiguar las intenciones del autor.
Quizás allí estuvo el error. Cuántas veces he leído críticas sobre lo que hacía un autor y por qué lo hacía… Y después, escuchando al propio autor no reconocía las intenciones que le suponía el crítico… Aquí sucede lo mismo.

Que uno leía, bien. Que el otro no sabía dónde miraba, también. Pero de allí a saber por qué lo hacía cada uno… Lo siento pero para eso no vale con entender, hay que comprender a cada candidato, ha que comprender al orador.

Números y más números, acusaciones, interrupciones de café, “y tú más” superlativo. Los dos candidatos son capaces de hacer muchísimo más, pero la solución no estaba ni en las paredes de uno ni en los papeles del otro.

Los candidatos perdieron la oportunidad de insuflarnos esperanza real, de mostrarnos toda su talla. La misma que vimos cuando eran ministros… Ayer fueron la sombra de sí mismos, ante una televisión sobrepoblada y un twitter en ebullición.

Un buen debate, ahora, no habría sido una forma de saber quién va a ganar. Eso ya lo sabemos.
Un buen debate habría sido la forma de hacernos saber que podemos confiar en ellos, que tienen los hombros fuertes para tirar de una situación tan pesada como ésta.

Ayer buscábamos, necesitábamos líderes y sólo vimos políticos.

8 noviembre, 2011
En la categoria: Artículos

6 comentarios »

  1. [...] Yago de Marta [...]

    Pingback by 5 reflexions post #caraacara | — 8 noviembre, 2011 @ 13:09

  2. Yago….me encanta tu reflexión, yo también me hice las mismas preguntas. Es como si me dieran la espalda, cuando tenían a 12M de Españoles pendientes de que les miraran a los ojos y solo entraron en el juego de “y tu mas”

    Donde esta la emoción, el sentir, el pensar en aquel que deposita su confianza en ti. Donde están las respuestas a tantas preguntas….

    Sigamos haciendo lo que mas nos gusta hacer… gracias por compartir tu visión Yago.

    Comentario by Begoña Coach Politico — 8 noviembre, 2011 @ 13:15

  3. Fantástico, Yago, has concretado el pensamiento de millones de personas. Tu concepción de la oratoria es genial. Lo comparto al 100%.

    Saludos

    Comentario by Alejandro Román — 14 noviembre, 2011 @ 19:42

  4. [...] Recordando el debate presidencial España 2011 [...]

    Pingback by Debates electorales en España (y III): Alfredo Pérez Rubalcaba Vs. Mariano Rajoy (2011) | Comunicación (política) y Relaciones Públicas — 16 noviembre, 2011 @ 0:12

  5. Gracias Alejandro!!
    Celebro que te guste!!
    Un abrazo!

    Comentario by yago — 16 noviembre, 2011 @ 12:02

  6. Begoña, la cuestión es que son capaces, sólo con pensarlo, de hacerlo mucho mejor…
    Quizás problemas de ver los debates como obligación y no como canal para abrazar a la sociedad.

    Comentario by yago — 16 noviembre, 2011 @ 12:10

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    Consultor y entrenador en comunicación personal persuasiva y oratoria. Formador de Directivos y Portavoces. Preparador de Candidatos Políticos. Media trainer.

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